Hidratación en verano
Desde el comienzo del verano se registran temperaturas muy elevadas que nos ponen en riesgo de sufrir deshidratación. Para evitar que esto ocurra U24 te trae información para prevenir la deshidratación y promover una hidratación saludable.
El agua es el principal componente de nuestro cuerpo y es imprescindible para la vida ya que es esencial para desarrollar las funciones vitales del ser humano. Durante los meses de calor, el organismo comienza a transpirar en mayor medida para poder conservar la temperatura corporal normal. Asimismo, el mecanismo de la sed está regulado por el cerebro, aunque la sensación de sed aparece tardíamente, cuando el cuerpo ya ha perdido del 1 al 2 % del agua.
Se recomienda que las mujeres necesitan 2 litros de líquidos provenientes de alimentos y bebidas, mientras que los hombres necesitan 2,5 litros de líquidos por día 1. Algunos alimentos, especialmente las frutas y verduras pueden aportar líquidos, se estima que el agua de los alimentos alcanza alrededor de los 800 ml al día.
Para evitar deshidratarse es necesario mantener un equilibrio hídrico, es decir, equilibrar los ingresos y las pérdidas de líquidos. Además, este equilibrio es influenciado por diferentes factores ambientales, individuales y de habitos.
Ambientales: clima, humedad.
Individuales: sexo, edad, masa corporal, genética.
Relacionado a hábitos: dieta actividad física, vestimenta, hábito de fumar.
La actividad física aumenta significativamente las pérdidas por transpiración y puede oscilar entre unos pocos mililitros hasta los 8 litros diarios. Por ello es recomendable hidratarse antes, durante y después de la actividad física con pequeñas tomas de agua cuando se realice cualquier tipo de actividad física, ya sea intensa o leve.
Principales síntomas de deshidratación:
o Aumento de la sed
o Sequedad en la boca
o Debilidad
o Dolor de cabeza
o Mareos, desmayos
o Nauseas
o Palpitaciones
o Confusión
o Orina oscura
Tips prácticos para prevenir la deshidratación:
- Tener siempre a mano una botella de agua (bolso, cartera, mochila)
- Ofrecer agua a los niños y mayores.
- Tomar un vaso de agua al acostarse, levantarse y en cada comida del día.
- Disponer una botella de agua a la vista en el lugar donde nos encontremos (trabajo, living, jardín).
- Beber agua antes, durante y después de la actividad física.
- Colocar una botella de agua en los bolsos y mochilas de los niños.
- Al poner la mesa para servir las comidas disponer de una botella de agua y servir en todos los vasos.
- Inculcar a los niños hábitos saludables ofreciéndoles agua en lugar de bebidas azucaradas.
- Explicar en los adolescentes que es el grupo que menos agua pura consume y con menor práctica de hábitos alimentarios saludables, los beneficios del agua para su salud (los dientes, piel).
- No esperar a tener sed ni la boca seca.
- Incorporar agua en preparaciones como jugos y licuados naturales con frutas frescas y en gelatinas.
- Evitar bebidas muy dulces o que contengan alcohol.
- Acompañar con una alimentación equilibrada y liviana que incluya frutas y verduras frescas evitando preparaciones calientes, frituras y salsas.
- Usar ropa liviana, con accesorios para protegerse del sol (sombrero, gorras, pañuelos, protector solar).
- Darse duchas con agua fresca.
Para lograr una hidratación saludable lo más recomendable es consumir el agua como tal o a través de infusiones, caldos o preparaciones.
Para prevenir el consumo de calorías innecesarias y de acuerdo las indicaciones de la OMS es preferible optar por consumir agua o bebidas e infusiones que sean libres de azúcares. De esta manera, inculcar el hábito de ingerir agua puede contribuir a prevenir la obesidad.




